El segunda base venezolano de los Padres de San Diego, Luis Arráez, sigue brillando en su segunda temporada con el equipo. En el reciente cierre de serie contra los Bravos de Atlanta, «La Regadera» se apuntó un robo de segunda base en la parte alta de la segunda entrada.
Este robo de base no solo fue emocionante para la fanaticada, sino que también marca un hito histórico para Arráez. Con esta acción, el oriundo de Yaracuy llegó a las 11 bases robadas en la temporada, igualando la marca que estableció el legendario Tony Gwynn en sus primeros 580 juegos en las Grandes Ligas.
Pero las hazañas de Arráez no se limitan solo a las bases robadas. En el mismo juego contra los Bravos, conectó dos imparables y anotó una carrera en cinco turnos al bate. Además, elevó su promedio de bateo a .306 y suma 9 carreras impulsadas y un OPS de .724 en lo que va de la temporada.
Estos números reflejan el trabajo incansable y la dedicación de Arráez, quien desde su debut en las Grandes Ligas en 2019 ha demostrado ser un jugador de calibre superior. Su título de campeón de bateo en las últimas dos campañas y su sólido promedio de bateo lo convierten en una pieza fundamental para el futuro de los Padres.
Sin duda alguna, el yaracuyano se está consolidando como una de las estrellas más brillantes del béisbol venezolano y su nombre seguirá sonando con fuerza en las Grandes Ligas por muchos años más.
Luis Arraez está teniendo una temporada excepcional y se está acercando a un récord histórico de Tony Gwynn. Su talento, dedicación y trabajo duro lo convierten en uno de los jóvenes jugadores más emocionantes de la MLB.
¡Sigue brillando, Luis!
El Profe 007
